¿Qué es el Ciberbullying?
El ciberbullying es el
uso de los medios telemáticos (Internet, telefonía móvil y videojuegos online
principalmente) para ejercer el acoso psicológico entre iguales. No se trata
aquí el acoso o abuso de índole estrictamente sexual ni los casos en los que
personas adultas intervienen.l ciberacoso es voluntarioso e implica un daño
recurrente y repetitivo infligido a través del medio del texto electrónico.
Según R.B. Standler1 el acoso pretende causar angustia emocional, preocupación,
y no tiene propósito legítimo para la elección de comunicaciones. El ciberacoso
puede ser tan simple como continuar mandando e-mails a alguien que ha dicho que
no quiere permanecer en contacto con el remitente. El ciberacoso puede también
incluir amenazas, connotaciones sexuales, etiquetas peyorativas (p.ej.,
discurso del odio).
El término ciberacoso
fue usado por primera vez por el educador canadiense Bill Belsey.2 Otros
términos para ciberacoso son "acoso electrónico,"
"e-acoso," "acoso sms", "network mobbing",
"acoso móvil" "acoso en línea", "acoso digital",
"acoso por internet", "acoso en internet" o "internet
acoso".
¿Qué tiene que ver el ciberbullying con el bullying o acoso escolar?
No son tan similares
como podría pensarse. En ambos se da un abuso entre iguales pero poco más
tienen que ver en la mayoría de los casos. El ciberbullying atiende a otras
causas, se manifiesta de formas muy diversas y sus estrategias de abordamiento
y consecuencias también difieren. Sí es bastante posible que el bullying sea seguido
de ciberbullying. También es posible que elciberbullying pueda acabar también
en una situación de bullying, pero desde luego esto último sí que es poco
probable.
¿Cómo se manifiesta el ciberbullying? Colgar en Internet una imagen comprometida (real o efectuada mediante fotomontajes) datos delicados, cosas que pueden perjudicar o avergonzar a la víctima y darlo a conocer en su entorno de relaciones.
Dar de alta, con foto
incluida, a la víctima en un web donde se trata de votar a la persona más fea,
a la menos inteligente… y cargarle de puntos o votos para que aparezca en los
primeros lugares.
Crear un perfil o
espacio falso en nombre de la víctima, en redes sociales o foros, donde se
escriban a modo de confesiones en primera persona determinados acontecimientos
personales, demandas explícitas de contactos sexuales…
- Dejar comentarios ofensivos en foros o participar agresivamente en chats haciéndose pasar por la víctima de manera que las reacciones vayan posteriormente dirigidas a quien ha sufrido la usurpación de personalidad.
- Dando de alta la dirección de correo electrónico en determinados sitios para que luego sea víctima de spam, de contactos con desconocidos…
- Usurpar su clave de correo electrónico para, además de cambiarla de forma que su legítimo propietario no lo pueda consultar, leer los mensajes que a su buzón le llegan violando su intimidad.
- Provocar a la víctima en servicios web que cuentan con una persona responsable de vigilar o moderar lo que allí pasa (chats, juegos online, comunidades virtuales…) para conseguir una reacción violenta que, una vez denunciada o evidenciada, le suponga la exclusión de quien realmente venía siendo la víctima.
- Hacer circular rumores en los cuales a la víctima se le suponga un comportamiento reprochable, ofensivo o desleal, de forma que sean otros quienes, sin poner en duda lo que leen, ejerzan sus propias formas de represalia o acoso.
- Enviar menajes amenazantes por e-mail o SMS, perseguir y acechar a la víctima en los lugares de Internet en los se relaciona de manera habitual provocándole una sensación de completo agobio.
Las formas que adopta
son muy variadas y sólo se encuentran limitadas por la pericia tecnológica y la
imaginación de los menores acosadores, lo cual es poco esperanzador. Algunos
ejemplos concretos podrían ser los siguientes:
